jueves, 20 de noviembre de 2008

Los preceptos de Moises




LOS PRECEPTOS DE MOISÉS, DE JESÚS, EL HIJO DEL HOMBRE Y LOS DE ELÍAS.
I. Amarás a Dios antes que a todo lo creado.
II. No hablarás mal de tus hermanos, aunque tengas justicia para ello, a Dios toca defender tu causa, si fuera justa.
III. No amarás religión que no tenga por base el amor a Dios y a la caridad perfecta con sus hijos sean los que fueren y a la pureza de María.
IV. Amarás a tus padres después que a Dios y a tus hijos lo mismo. Para los primeros, la veneración y el respeto; para los segundos, la caridad y el buen ejemplo en todo. Si hacéis lo contrario, seréis juzgado con rigor como el autor del mal.
V. No juraras sobre cosa que o criatura alguna con falsedad, ni tomaras a Dios como testigo de mentira, si lo hacéis el hijo del hombre te demandará, porque a Él toca defender tú causa.
VI. No harás trabajo lucrativo en día domingo, y si lo hacéis por tu pobreza o compromiso verdadero, te impondrás una penitencia con forme a tus circunstancias por pertenecer este día a Dios.
VII. No tomarás la mujer de tu hermano como si fuera tu esposa, ni harás mal a las que no son de tus hermanos.
VIII. No tomaras lo ajeno sin permiso del dueño, ni se te permitirá la usura, causando grandes males con ella, si esto fuere de restitución para ti, solo se te concederán las ganancias que están permitidas por la ley.
IX. No tomarás bebida embriagadora.
X. No tendrás ocupación ruinosa, o que quite la moralidad y proteja en algo los vicios.
XI. No protegerás la guerra civil dividiendo a tus hermanos y sólo se te permitirá que tomes parte en guerra extranjera cuando el gobierno sea el que fuere lo considerase y aún así, te portarás con la mayor caridad, porque todos sois hermanos, hijos de Dios.
XII. No harás infanticidio en los niños que están por nacer y si lo hacéis, serás castigado por el Espíritu Santo.
XIII. No trataras mal ni con rigor a los pobres, sean los que fueren.
XIV. Nada de lo creado maldecirás.
XV. No tratarás con desprecio a los que sufren enfermedades que tú llamas asquerosas.
XVI. No hablaras de los seres en público causando su deshonra.
XVII. No abandonaras a tus hijos en manos extrañas y solo lo harás por tu necesidad de que otro le haga el bien, cuando sea conocida la conducta de la persona bienhechora.
XVIII. No forzaras a los niños que hagan aquellos trabajos que les enseñen vicios.
XIX. No enseñaras a persona alguna, historias o cuentos por consejas de la manera siguiente: brujas, duendes, espíritus malignos, milagros que no sean ciertos, apariciones de imágenes que no hayan sido verdad, castigos falsos, transformaciones de gente, todo lo superfluo y malo.
XX. No detendrás lo ajeno en tu poder.
XXI. Visitaras y consolaras a los enfermos, siempre que puedas.
XXII. No tomarás armas encontra de tus hermanos, ni les quitaras la vida, sea con arma o sea civil.Dice mi Padre Elías: Cumplid hijos míos con estos veintidós preceptos y veréis a mi Padre en todo su esplendor caridad y mas caridad con vuestros hermanos y dares testimonio de mi Padre: Así se a y Así se haga y Así será.